Chico busca chica
En un alarde de tontería extrema como la que me caracteriza en ciertos momentos de mi vida, me he puesto a reflexionar sobre la programación de madrugada de las cadenas de televisión. Aunque las alternativas no son muy variadas, podemos decir varias cosas de ellas.
En primer lugar nos encontramos con las cadenas locales. Ni que decir tiene que lo que podemos encontrar a las dos de la mañana no es precisamente un documental como los que emite esa cadena que nadie todo el mundo ve. Sí, me refiero a La 2. Unas imágenes subidas de tono con una base de salsa para ambientar la escena y, por supuesto, los mensajes de texto. Eso es lo mejor de todo. Me pregunto si hay alguien que controle lo que se dice en ellos. Supongo que no, ya que las barbaridades que se pueden leer en ese tipo de chats van más allá de lo medianamente normal. De hecho, lo más suave que podemos encontrarnos son frases al estilo de Chico busca chica para pasar un buen rato. Quizás simplemente busque a una pareja para poder jugar al monopoly.
Lo más grave es cuando ese tipo de mensajes continúan durante toda la programación de expertas videntes, tarotistas y, para mí, cuentistas varias.
Pero no te preocupes, porque si un día no puedes dormir siempre tienes la alternativa de participar en un concurso telefónico de las cadenas nacionales. Por ejemplo, en Antena 3 está el triunfito Borja Voces intentando no repartir dinero con dificultosas pruebas de inteligencia. Sin ir más lejos, podemos encontrar sopas de letras en las que sea imposible adivinar cuáles son las palabras que allí se esconden. Impresionante.
Aún recuerdo también que, pocos meses después del lanzamiento de La Sexta, tuvieron que despedir a una presentadora de este tipo de programas porque había bebido más que Melendi en un avión. Pero, incluso este tipo de espacios va desarrollándose. Así, en Telecinco, más adelantada en todo, tienen una cinta mecánica que porta billetes hacia una urna. ¡Qué grande este concurso!
La verdad es que no sé de la fiabilidad que se puede tener en este tipo de programas, pero aún recuerdo un reportaje emitido por Antena 3 sobre una serie de cadenas locales que no pasaban las llamadas de los espectadores.
Así es como está la televisión en las madrugadas, así que si no puedes dormir y no quieres ver la Teletienda (otro opción que nos ofrece la televisión), coge un libro y ponte a leer, es la única solución que se me ocurre.
